jueves

Segundo grado "Cuentos con Lobos"

Segundo grado
Cuentos con Lobos (Andrea, Juliana y Marcela)

HOLA., COMO ESTÁS ESPERO QUE EN CASA Y CUIDANDO A LOS QUE AMAS LAVANDO
TUS MANOS Y AYUDANDO A PASARLA LO MEJOR POSIBLE.

TE VOY CONTANDO., ESTE AÑO TRABAJAREMOS CON CUENTOS CON LOBOS…
ASÍ QUE MIRÁ A TU ALREDEDOR Y BUSCA A ALGUIEN QUE YA SEPA LEER.,
PEDILE UN FAVOR… ¿me podés leer un cuento que me envió la seño?
 Y prepárate.

HOY LES PROPONGO LEER UN CLÁSICO.

Pedro y el lobo

Érase una vez un pastorcillo llamado Pedro, que se pasaba la mayor parte del
día cuidando a sus ovejas en un prado cercano al pueblo donde vivía. Todas
las mañanas salía con las primeras luces del alba con su rebaño y no
regresaba hasta caída la tarde. El pastorcillo se aburría enormemente viendo
cómo pasaba el tiempo y pensaba en todas las cosas que podía hacer para
divertirse.
Hasta un día en que se encontraba descansando bajo la sombra de un árbol y
tuvo una idea. Decidió que era hora de pasar un buen rato a costa de la gente
del pueblo que vivían cerca de allí. Dispuesto a gastarles una broma se acercó
y comenzó a gritar:
-“¡Socorro, el lobo! ¡Viene el lobo!”.
Los aldeanos de inmediato agarraron las herramientas que tenían a mano y se
dispusieron a acudir al pedido de auxilio del pobre pastor. Al llegar hasta la
pradera lo encontraron deshaciéndose en risas en el suelo, por lo que
descubrieron que todo había sido una broma de mal gusto. Los aldeanos se
enfadaron con el pastor y regresaron a sus faenas molestos por la interrupción.
Al pastor le había hecho tanta gracia la broma que se dispuso a repetirla. Ya
había pasado un buen rato cuando se volvieron a escuchar los gritos
alarmantes de Pedro:
Al volver a oír los gritos del pastor, la gente del pueblo creyó que en esta
ocasión sí se trataba del lobo feroz y corrieron a ayudarlo. Pero otra vez
volvieron a encontrarse con la decepción de que el pastor no necesitaba su
ayuda y se divertía viendo cómo habían vuelto a caer con su broma. Esta vez
los aldeanos se enfadaron mucho más con la actitud del pastor y juraron no
dejarse engañar más por este.
Al día siguiente el pastor volvió al prado a pastar con sus ovejas. Aún
recordaba con risas lo bien que se lo había pasado el día anterior, cuando
había hecho correr a los aldeanos con sus gritos. Estaba tan entretenido que
no vio acercarse al lobo feroz hasta que lo tuvo muy cerca. Preso del miedo al
ver que este se acercaba a sus ovejas, comenzó a gritar muy fuerte:
-“¡Socorro, el lobo! ¡Viene el lobo! ¡Ayudan a mis ovejas! ¡Auxilio!”.
Gritaba una y otra vez, pero los aldeanos no parecían escucharlo. Hacían oídos
sordos ante los gritos de auxilio del pastor, ya que pensaban que se trataba de
otra broma. El pastor no sabía qué otra cosa hacer, por lo que seguía pidiendo
ayuda, desconcertado sin saber por qué nadie acudía.
-“¡Socorro, el lobo! ¡Viene el lobo! ¡Se está comiendo a mis ovejas! ¡Auxilio!”
Pero ya era muy tarde para convencer a los aldeanos de que esta vez era
verdad. Fue así como el pastor tuvo que ver con dolor cómo el lobo devoraba
una tras otra sus ovejas, hasta quedar saciado. Luego de este día el pastor se
arrepintió profundamente de su comportamiento y la manera en que había
engañado a la gente del pueblo. En lo adelante nunca más repetiría una broma
como esta.

AHORA QUE YA TE LEYERON EL CUENTO, ES HORA DE DIBUJAR Y PINTAR!
DOBLÁ UNA HOJA EN CUATRO Y DIBUJÁ LA SECUENCIA DE LA HISTORIA.
CUANDO TERMINES, ESCRIBÍ SOBRE LO QUE DIBUJASTE EN CADA UNO DE LOS CUATRO
CUADROS.
ACORDATE QUE LA SECUENCIA ES:

1) CÓMO EMPIEZA LA HISTORIA

Érase una vez un pastorcillo llamado Pedro, que se pasaba la mayor parte del
día cuidando a sus ovejas en un prado cercano al pueblo donde vivía. Todas
las mañanas salía con las primeras luces del alba con su rebaño y no
regresaba hasta caída la tarde. El pastorcillo se aburría enormemente viendo
cómo pasaba el tiempo y pensaba en todas las cosas que podía hacer para
divertirse.

DIBUJO









2) PRESENTACIÓN DEL PROBLEMA

de un árbol y tuvo una idea. Decidió que era hora de pasar un buen rato a
costa de la gente del pueblo que vivían cerca de allí. Dispuesto a gastarles una
broma se acercó y comenzó a gritar:
-“¡Socorro, el lobo! ¡Viene el lobo!”.
Los aldeanos de inmediato agarraron las herramientas que tenían a mano y se
dispusieron a acudir al pedido de auxilio del pobre pastor. Al llegar hasta la
pradera lo encontraron deshaciéndose en risas en el suelo, por lo que
descubrieron que todo había sido una broma de mal gusto. Los aldeanos se
enfadaron con el pastor y regresaron a sus faenas molestos por la interrupción.
Al pastor le había hecho tanta gracia la broma que se dispuso a repetirla. Ya
había pasado un buen rato cuando se volvieron a escuchar los gritos
alarmantes de Pedro:
DIBUJO







3) DESENLACE
Al día siguiente el pastor volvió al prado a pastar con sus ovejas. Aún
recordaba con risas lo bien que se lo había pasado el día anterior, cuando
había hecho correr a los aldeanos con sus gritos. Estaba tan entretenido que
no vio acercarse al lobo feroz hasta que lo tuvo muy cerca. Preso del miedo al
ver que este se acercaba a sus ovejas, comenzó a gritar muy fuerte:
-“¡Socorro, el lobo! ¡Viene el lobo! ¡Ayudan a mis ovejas! ¡Auxilio!”.
Gritaba una y otra vez, pero los aldeanos no parecían escucharlo. Hacían
oídos sordos ante los gritos de auxilio del pastor, ya que pensaban que se
trataba de otra broma. El pastor no sabía qué otra cosa hacer, por lo que
seguía pidiendo ayuda, desconcertado sin saber por qué nadie acudía.
-“¡Socorro, el lobo! ¡Viene el lobo! ¡Se está comiendo a mis ovejas!
¡Auxilio!”
Pero ya era muy tarde para convencer a los aldeanos de que esta vez era
verdad. Fue así como el pastor tuvo que ver con dolor cómo el lobo
devoraba una tras otra sus ovejas, hasta quedar saciado. Luego de este día
el pastor se arrepintió profundamente de su comportamiento y la manera en
que había engañado a la gente del pueblo. En lo adelante nunca más
repetiría una broma como esta.
DIBUJO.








4) CÓMO TERMINA EL CUENTO.
DIBUJA EL FINAL DE ESTA HISTORIA.Y LUEGO A PINTAR.

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